El crecimiento integral de todo individuo, basado en la auto-aceptación, se manifiesta en el desarrollo armónico de sus cualidades personales, de su entendimiento, de su inteligencia emocional, de su capacidad para sentir, de sus habilidades sociales. Para ello es necesario un proceso permanente y sistematizado de entrenamiento de la mente. Estamos sometidos a tantos estímulos externos que no siempre son predecibles nuestras respuestas, de manera que el fitness mental solo es efectivo si nos conduce al autocontrol. Son muchos los medios con los que contamos, entre ellos la tecnología al servicio de este objetivo, afectando tanto al modo de ser como al comportamiento positivo. La psicología educativa enfatiza la importancia de la correcta utilización de recursos tecnológicos en cualquier etapa de formación escolar. Estos elementos favorecen en gran medida la atención, la asimilación de conceptos, la coordinación sensorial, la psicomotricidad, la rapidez de elección, el acierto en las decisiones, el valor para salvar obstáculos, la habilidad para crear relatos personales, reales o ficticios. Sin embargo, siendo evidentes sus ventajas, también lo es el riesgo de su uso sin un control de la temporalización y de la funcionalidad de sus contenidos. Por ello la economía del tiempo invertido y el análisis de los resultados psicoeducativos obtenidos son factores esenciales en toda planificación curricular. La brevedad se considera un valor añadido de lo bueno, pero la simplificación de las opciones de elección en términos de error y acierto, una excesiva encriptación de mensajes subliminales en la abreviatura contextual o en un fotograma de diseño audiovisual pueden conducir a una mala interpretación comunicativa o a una deficiente construcción argumentativa. Ciertamente, como ocurre en algunas jergas profesionales, el uso del lenguaje simbólico utilizado en las redes sociales para dar respuesta inmediata a los numerosos mensajes intercambiados en la comunicación interactiva se ha convertido en técnica preferente de ahorro de tiempo. Por tanto, desde un punto de vista formal es importante destacar la sencillez, plasticidad y concreción como cualidades de todo texto si de verdad queremos fomentar el hábito de la lectura que informe, entretenga y favorezca la reflexión, especialmente en los primeros años escolares, en los que si apenas es aceptable un video formativo de corta duración, tampoco es habitual divertirse con un libro que supere las 150 páginas. Los espacios de lectura y las publicaciones que llenan las estanterías de las bibliotecas públicas están en evidente desventaja frente a una consola de amplia y efectiva conectividad a la hora de  preparar un trabajo curricular. De hecho, conforme avanza el proceso formativo es más frecuente la consulta de páginas web que satisfagan la demanda informativa a la medida de las necesidades individuales, reduciendo el esfuerzo personal de selección y redacción. Es difícil competir con la oferta de material avalada por una firma autorizada sobre cualquier tema vertido en Internet. La conexión habitual de la red llega a ser en ocasiones un elemento de discusión recurrente en el ámbito familiar en relación con la capacidad de decisión individual sobre el uso de este recurso. A la hora de buscar el equilibrio con el entorno social, seguramente nadie es mejor que uno mismo para decidir sobre sus propias habilidades. Adquirimos conciencia de nuestras capacidades gracias a la neuroplasticidad de nuestro cerebro y a la actitud positiva que adoptamos hacia el aprendizaje, reforzada mediante un proceso de entrenamiento que incluso nos haga inmunes a la falta de apoyo de los demás. En todo caso, el psicólogo está siempre dispuesto para ayudar a reforzar la autoestima de quien se siente indefenso por la carencia de argumentos o deslumbrado por la sobreabundancia de información en cualquier campo del conocimiento, olvidando que el auténtico poder reside en la voluntad. Después de explorar el camino de la creatividad y la imaginación, es bueno volver a los sentidos a través de la meditación y examinar detenidamente la vía más compleja y difícil de la interiorización del potencial espiritual. Los niños y adolescentes en absoluto están excluidos de esta experiencia: ellos más que nadie son terreno apropiado para el estímulo precoz de su toma de conciencia de lo que son y de lo que pueden llegar a ser mediante la práctica de la meditación y la valoración de sus facultades. Tras una actividad frenética de nuestro cerebro para alcanzar objetivos, a veces ajenos a nuestra elección, “una mente errante nos aleja de lo que importa y nos acerca a lo que nos interesa” (D.Goleman.) Desconectarnos de las tareas habituales y dar rienda suelta a nuestros pensamientos puede inducirnos a un estado mental altamente beneficioso. Captar el silencio y permitir el descanso activando las ondas alfa de nuestro cerebro, restaurar la energía en entornos naturales (shinrin-yoku) cuando nos sentimos fatigados sacando el máximo provecho a la relajación de nuestras conexiones sinápticas sin duda forma parte del uso adecuado las nuevas tecnologías aplicadas a la búsqueda del equilibrio psicosomático. Decía Einstein que “la mente creativa es un don sagrado, y la mente racional su sirviente fiel”. De nosotros depende que esta relación sea realmente fructífera. Siendo capaces de ponerla a nuestro servicio, también la tecnología puede ayudarnos a poner en mayúsculas algunos de nuestros sueños y, si nos esforzamos, lograr lo que necesitamos.

Comments are closed.